lunes, 20 de diciembre de 2010

"La literatura secreta de los últimos musulmanes de España"


LA LITERATURA SECRETA DE LOS ÚLTIMOS MUSULMANES DE ESPAÑA, de LUCE LÓPEZ BARAL



Articulo escrito por María Dolores Rodríguez de Vera Mouliaà
EDITORIAL TROTTA. Madrid. 2009. 699 páginas


“Doquiera que estamos lloramos por España, que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural”
Miguel de Cervantes, El Quijote, II, LIV


Hacia 1609 Felipe III decreta la orden de expulsión de los moriscos españoles en un intento de conseguir una España cultural y racialmente homogénea. Fue un punto de inflexión en la historia de nuestra nación que suscitó polémicas en contra y a favor de la expulsión, el mismo Cervantes pone en boca del morisco Ricote un testimonio clarificador de lo que debió suponer el decreto para esta comunidad. En sus palabras podemos leer la denuncia ante las injusticias cometidas contra ellos y la celebración de la nueva libertad ante la expulsión, pero también la nostalgia ante la patria perdida.
Luce López-Baralt recoge en La Literatura secreta de los últimos musulmanes de España el testimonio de un Ricote de carne y hueso: el conocido como “refugiado de Túnez, al cual le debemos un esclarecedor testimonio de cómo fue la llegada al exilio en Berbería para unos moriscos que se sentían legítimamente españoles a pesar de sus prácticas religiosas o sus vestidos típicos. En sus palabras recoge el conflicto dual de unos seres escindidos en lo más íntimo de su ser: amaban España por ser su patria, la única conocida por ellos, pero a un tiempo se sentían profundamente árabes por su fe y la herencia cultural de sus mayores. Fueron “seres a medio asimilar entre las dos culturas de su época” que el nuevo decreto había declarado irreconciliables, atrás quedaron los tiempos en que el pluralismo étnico y religioso de la España de las “tres culturas” permitía la convivencia libre de musulmanes y cristianos. 
La literatura secreta de los últimos musulmanes de España es el resultado de la revisión y ampliación de más de veinticinco años de estudios moriscos por parte de la estudiosa puertorriqueña, un vasto compendio de manuscritos que tiene como fuente fundamental los códices secretos de la literatura aljamiado morisca encontrados en la región de Aragón en el siglo XIX; un corpus literario que a pesar de ser “incompleto, frágil y encubierto, otorga un gran valor histórico, testimonial e incluso literario” y constituye una prueba inestimable de la compleja hibridez cultural de la España de los Siglos de Oro.
Tras años en los que ha ido a la zaga de estos manuscritos por bibliotecas de Europa y de Oriente, Luce López Baralt recoge estas crónicas de los siglos XVI y XVII, escritas en castellano y transliteradas con caracteres árabes, que nos dan una visión mestiza de la España de estos siglos y de su literatura que a día de hoy nos sorprende por inesperada: junto a Lope o Cervantes existió una literatura secreta que los moriscos escribían en la más estricta clandestinidad.
En esta obra aspira a deshacer prejuicios y abrir nuevos caminos para la investigación y por ello no sólo no se limita a la transcripción de los manuscritos encontrados, sino que trata de arrojar luz sobre la comunidad morisca desde ángulos distintos para dotarla de una nueva dimensión, alejada del que hasta ahora parecía el núcleo central de la cuestión morisca: la expulsión de 1609; Luce López Baralt acompaña al lector en un paseo por las aljamas de la época, por las costumbres que los moriscos dejaron escritas en sus códices secretos en un intento de preservar su identidad; y así de sus páginas emergen prácticas médicas y rituales, recetas mágicas, tratados de oniromancia y de astrología, profecías, remedios caseros y hasta “los itinerarios secretos que los podían guiar a huir de España y aún para volver sigilosamente”, pero también a través de sus palabras se translucen las penurias en su exilio forzoso, las tribulaciones de los que una comunidad que luchaba por no desaparecer a manos de la inquisición y que “apostaron a seguir siendo musulmanes a riesgo de sus vidas y sus haciendas”.
Los manuscritos que se recogen en esta obra nos permiten conocer mejor quiénes fueron y cómo vivieron los moriscos de los siglos XVI y XVII; a través de sus propios testimonios se nos presentan de diversas formas: como seres híbridos que se sentían completamente españoles pero que eran al tiempo criptomusulmanes convencidos, como representantes de una minoría al estilo de las actuales, como seres vengativos, pero también como víctimas de un proceso de aculturación que utilizaban sus manuscritos secretos como arma de resistencia, como espectadores habituales de comedias en los corrales de la época, como últimos musulmanes de España y últimos españoles de Túnez…
Luce López-Baralt es catedrática de la Universidad de Puerto Rico, por la que es además doctora Honoris Causa, vicepresidenta de la Asociación Internacional de Hispanistas y ocupa la cátedra Emilio García Gómez de la Universidad de Granada. Autora de cerca de 200 artículos traducidos a multitud de idiomas, es autora de libros pioneros en el tema de las letras aljamiadas y entre sus obras figuran Huellas del Islam en la literatura española o San Juan de la Cruz y el Islam.
Con La literatura secreta de los últimos musulmanes de España se suma a la cada vez más abundante bibliografía sobre el tema morisco, que no sólo “ha salido a la calle” como anunciaba Luis García Ballester en 1984, sino que está de plena actualidad, como lo demuestra la gran cantidad de trabajos que se publican y el descubrimiento de nuevos códices en distintos lugares como Tombuctú o Argelia.
Luce López-Baralt quiere dar la palabra en este libro a la comunidad morisca que fue silenciada durante siglos, recuperando para todos nosotros unos manuscritos que lograron sobrevivir a un destino aciago y que nos permiten escuchar por vez primera las voces de los vencidos, de los que cayeron en desgracia y desaparecieron como pueblo, que fueron expulsados de España y que desde su exilio forzoso añoraban su patria, como bien reflejó Cervantes a través de las palabras de su nostálgico Ricote.
En uno de sus manuscritos el Refugiado de Túnez afirmaba, casi con cierto orgullo, “Y esto somos nosotros” (S-2 BRAH, fol.182 r) como si quisiera “presentar al mundo a sus hermanos, miembros de una comunidad que habría de desaparecer muy pronto de la faz de la tierra (…)”, una comunidad a la cual dio voz a través de sus palabras para que hablara a la posteridad y reivindicara, cuatrocientos años después, “lo que fue y que no fue, y que pudo ser”.