jueves, 4 de octubre de 2012

Técnicas de resolución de conflictos: Enfrentar la cotidianeidad de forma asertiva


En la escuela nos enseñan a contar, a comprender los secretos de la física y la química pero nadie nos enseña a relacionarnos con los otros. En este ámbito, aprendemos por ensayo y error. Por ende, algunas veces no nos comportamos todo lo asertivamente que hubiésemos deseado, sobre todo si nos dejamos llevar por las emociones. 
La buena noticia es que existen técnicas de resolución de conflictos que te ayudarán a ser mucho más asertivo y, lo mejor de todo es que son muy sencillas de aplicar. 
  • Observación Neutral. A veces reaccionamos con ira porque presuponemos que la otra persona hace las cosas conscientemente. Sin embargo, no siempre es así. Por eso, para resolver un conflicto, el primer paso es realizar una observación neutral. Por ejemplo, si tu pareja o un amigo ha rechazado las últimas invitaciones que le has hecho para salir, en vez de recriminarle por no prestarte atención, podrías decirle: "me he percatado que en los últimos días has negado todas mis invitaciones". En este punto, simplemente espera su respuesta. A lo mejor todo no es tan gris como presuponías y estabas armando una tormenta en un vaso de agua. 
  • Sentimiento Personal. En el caso de que la observación neutral no resuelva el conflicto, puedes pasar a la "fase dos". Es decir, expresar cómo te sientes. En este caso, no se trata de que llenes a la otra persona de reproches que le hagan sentir en culpa sino simplemente de hacerle llegar tus sentimientos. No asumas el papel de víctima ni de reclamador, sé simplemente un informador. Por ejemplo, puedes decirle: "El hecho de que no hayas aceptado mis invitaciones me ha lastimado, me he sentido ... (rechazado, triste, solo, puedes usar el adjetivo que mejor se adecue a tu caso)." 
Además de estas técnicas básicas, es importante que no tomes por asalto a la otra persona porque probablemente esta reaccionará de manera brusca y agresiva. Lo ideal es que le preguntases cuándo tiene un momento para hablar sobre la situación que te preocupa. Añade, además, que crees que un diálogo abierto no solo puede resolver el conflicto sino que mejorará sus relaciones interpersonales. 
En el momento en que se sienten a conversar, recuerda que el objetivo primordial no es encontrar víctimas y culpables sino solucionar el conflicto. No debemos enfrentar la conversación en términos de ganadores y perdedores. En este diálogo es importante que se centren en: 
  1. Identificar las razones que han llevado al conflicto 
  2. Pedirse perdón mutuamente 
  3. Diseñar e implementar soluciones que resuelvan el conflicto e impidan que vuelva a surgir en el futuro. 

Escrito por Jennifer para Rincón de la Psicología