martes, 26 de julio de 2011

El Sindic de Greuges de Catalunya pide una mediación obligatoria en caso de impago de la hipoteca

Barcelona. (EFE).- El Síndic de Greuges, Rafael Ribo, ha defendido hoy la necesidad de crear un instrumento de mediación entre las entidades financieras y los usuarios en caso de impago de la hipoteca, cuyas decisiones sean de obligado cumplimiento. En su comparecencia ante la comisión de Justicia del Parlament, Ribó ha eludido pronunciarse sobre el contenido específico de las tres proposiciones de ley presentadas por ICV, EUiA, ERC y Ciutadans en favor de saldar la hipoteca entregando la vivienda.

"Las propuestas de los diferentes grupos son propuestas de futuro y ahora es necesario tomar medidas inmediatas porque es un problema que puede generar angustia social", ha dicho el Síndic. Las tres proposiciones de ley que está analizando el Parlament están en fase de trámite y, si se aprueban, serán remitidas al Congreso de los Diputados, que tiene la competencia de modificar la legislación hipotecaria. El director de Consumo y Territorio del Síndic de Greuges, Francesc Vendrell, ha recordado que la Generalitat dispone de un servicio de mediación llamada Ofideute, que está basado "en la buena voluntad" y cuyas decisiones no son de obligado cumplimiento.

En su opinión, la Generalitat debería modificar el funcionamiento de esta oficina siguiendo el modelo francés, basado en la llamada ley de la segunda oportunidad. Este instrumento de mediación analiza la situación del deudor y del endeudado y determina si es conveniente forzar el pago, alargar el plazo, establecer una moratoria o condonar parte de la deuda. La portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Ada Colau, se ha mostrado partidaria del sistema francés porque "la condonación de parte de la deuda puede significar en la práctica la dación en pago", según ha dicho en su comparecencia ante la misma comisión.

Colau ha calificado de "anomalía jurídica" la ley española que permite que "las personas que no pueden pagar la hipoteca entreguen su vivienda y sigan pagando la deuda de por vida, como está pasando ahora". Según ha explicado, la sobrevaloración del precio de la vivienda durante la época de bonanza ha provocado que las personas que dejan de pagar la hipoteca en la actualidad vean tasada su vivienda muy por debajo del precio que pactaron, por lo que siguen manteniendo una deuda muy alta tras devolver las llaves del piso.

La jurista ha asegurado que el problema afecta a "miles de personas", ya que "cada día se inician en España 241 procesos de ejecución hipotecaria, cuarenta de ellos en Cataluña". "Tenemos un problema urgente y excepcional, por lo que pedimos que la ley española incluya la dación en pago con efectos retroactivos", ha dicho la portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que ha presentado una Iniciativa Legislativa Popular en el Congreso en este sentido.

El presidente de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Aseguradoras de Cataluña, Manuel Pardos, ha apoyado la necesidad de modificar la ley actual, que considera "leonina, vetusta e injusta", pero ha aclarado que es "imposible que la dación en pago sea retroactiva, porque la legislación española no lo permite". El presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios, Luis Pineda, ha estado de acuerdo con la directora de la Organización de Consumidores y Usuarios de Cataluña, Montserrat Torrent, y el resto de comparecientes en la necesidad de que Ofideuta "tenga carácter obligatorio y poder ejecutivo".

Asimismo, todos han considerado "abusivos" los intereses de demora con los que gravan las entidades bancarias a las personas que dejan de pagar la hipoteca. Por su parte, la directora del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Vanesa Valiño, ha lamentado que la Generalitat "esté enviando tantos efectivos policiales a los desahucios, cuando deberían apoyar a las familias afectadas". Asimismo ha restado valor al argumento de las entidades bancarias que afirman que la aplicación de la dación en pago dificultará la concesión de créditos porque, según Valiño, "es positivo que los créditos se den con garantías y no con la alegría que se dieron" durante la época de bonanza.