lunes, 7 de noviembre de 2011

Fiesta del Cordero en la Comunitat Valenciana

Publicado en Levante Emv

Momento de oración en una mezquita de Castelló.
Unos 170.000 musulmanes celebraron ayer en la Comunitat Valenciana la Fiesta del Cordero, la celebración más importante del Islam. En la provincia de Valencia son 70.000 los fieles. Como señalaba el presidente del Consejo Islámico Superior de la Comunitat Valenciana (Ciscova), Said Ratbi, el Eid al Adha (fiesta del sacrificio)es una jornada "con un significado social, un día para estrechar lazos" con la familia y amigos". En las más de cien mezquitas existentes en todo el territorio valenciano el día amaneció con una reunión especial como antesala de la oración. En mucho municipios, además, este encuentro religioso se desplazaba fuera de los templos como es tradición, pero menos de lo deseado por el mal tiempo. Algunos espacios polideportivos también sirvieron de punto de reunión, como sucedió en el Cabanyal, donde acudieron casi un millar de fieles.

Sacrificar o comprar
Después de la oración era el momento de disfrutar de la familia, compartiendo carne de un cordero sacrificado según la tradición islámica. Algunos compran el cordero vivo y lo llevan a mataderos, mientras que otros compran la carne en establecimientos que la distribuyen para esta ocasión. Esta segunda opción es la más habitual. Said Ratbi explicaba que "la carne que se come en la fiesta normalmente se ha comprado porque la del animal sacrificado no está tan buena si la cocinas horas después. Se suele guardar para próximos días y se consumen otras partes cómo el hígado".
El animal debe ser sacrificado de la forma más rápida posible y sin estrés físico ni psicológico. Debe estar aislado y no ver a otros corderos morir. Esta celebración tiene su origen en el pasaje en el que según el Corán (y también la Biblia) Dios pone a prueba al profeta Abraham para que ofrezca en sacrificio a su hijo, orden que este acata. Justo cuando se dispone a acabar con su vida el arcángel Gabriel le detiene y a cambio le entrega un cordero para que celebre el holocausto.
La crisis, señala Ratbi, no ha afectado a la fiesta porque los creyentes siempre quieren contar con dinero para poder celebrar esta fiesta familiar. La tradición también señala que del cordero de cada familia una tercera parte se debe donar a las personas más necesitadas. Algunos como él, entregan dos terceras partes. "En cada barrio uno sabe qué familias están más afectadas por la crisis y se les aporta comida para que disfruten de la jornada", apuntaba.