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viernes, 18 de enero de 2019
sábado, 2 de enero de 2016
¿Por qué empieza el año el 1 de Enero?
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| Celebración del Año Nuevo 2015 en Nueva York. / GETTY IMAGES |
El año nuevo chino se celebra en una fecha variable entre los meses de febrero y marzo de nuestro calendario gregoriano. El año nuevo en los países regidos por el calendario musulmán empieza con el mes de Muharram, también en una fecha variable que en 2015 coincidió con el 14 de Octubre, cuando se inauguró el año 1437 de la era de la Hégira. En la India, el año nuevo también se celebró el pasado noviembre, en la primera luna nueva del mes de Kartika, aunque, como en el caso judío y otros, el mes en que se celebra el año nuevo no es necesariamente el mismo en el que oficialmente comienza el calendario, lo que muestra que la consideración popular del año nuevo es un fenómeno cultural relativamente independiente de las homologaciones oficiales o de los ajustes astronómicos que pueda haber detrás. A pesar de la extensión mundial del calendario gregoriano, que se aplica incluso en China desde 1912, siguen siendo muy diversas las fechas y los modos en que diferentes sociedades consideran que su ciclo anual recomienza una y otra vez. Y el 1 de Enero es solo una de esas posibilidades.
Para que hoy haya sido posible celebrar el año nuevo el día 1 de Enero primero hubo de nacer el propio mes de enero que, según Plutarco, fue añadido al calendario de Rómulo por su sucesor, Numa Pompilio en el siglo VIII antes de Cristo. El calendario que se usaba anteriormente en Roma tenía 10 meses lunares y comenzaba en primavera, en la luna llena más próxima al equinoccio de marzo (los idus de marzo). Estos diez meses marcaban un compás difícilmente ajustable al de las estaciones y el ciclo solar, que tenían una importancia obvia en la actividad del campo y había sido adoptado antes por los egipcios. Para un mejor ajuste Numa añadió el undécimo mes, Ianarius, y el duodécimo, februarius. El mes de febrero recibió su nombre de las fiestas de preparación de la primavera, llamadas Februa (limpieza, purificación) que con el tiempo se hicieron parte de las celebraciones de las Lupercales. El mes de enero, sin embargo, a falta de una referencia práctica, fue dedicado al dios Jano, cuyo culto promovió Numa activamente. No obstante, a pesar de ya tener doce meses, el año romano siguió comenzando en primavera hasta 153 a.C., un siglo antes de la reforma del Calendario Juliano.
Hasta el 153 a.C., los cónsules romanos eran nombrados anualmente por el Senado en los idus de marzo, el comienzo del año. Sin embargo, en pleno estallido de la segunda guerra celtíbera y declarada la guerra a la ciudad de Segeda, el General Quinto Fulvio Nobilior pidió al Senado que adelantara la fecha de los nombramientos a fin de poder adelantar el traslado de las tropas y preparar la campaña militar para la primavera. El pueblo de Roma siguió celebrando los idus de marzo igualmente, entre otras cosas por la abundancia de actividades religiosas concentradas en esas fechas, sin embargo, el Senado atendió la petición de los cónsules y por primera vez se trasladó oficialmente el comienzo del año a las calendas de enero (la primera luna nueva del mes), cuando tomaran posesión de su cargo los cónsules, dando inicio a la cuenta del año desde entonces. De ahí la leyenda que atribuye a los celtíberos (o a los hispanos más en general) el mérito de haber cambiado el calendario más importante de su época, también determinante de los calendarios venideros. Con enero abriendo el año (en vez de ser el undécimo mes), se reformó el calendario de Roma dando lugar en el 46 a.C. al calendario Juliano, organizado por el sabio Sosígenes de Alejandría y llamado así en honor de Julio Cesar. Este calendario sería usado en algunos países de Europa hasta principios del siglo XX, especialmente entre los de mayoría religiosa Ortodoxa. En Rusia, por ejemplo, solo se sustituyó después de la Revolución de 1917 y en Grecia, el último país en abandonarlo y adoptar el calendario civil actual (el Gregoriano), se usó hasta 1923.
No obstante, a pesar de la importancia de Roma y su cultura en toda Europa, en una buena parte del continente la preferencia a la hora de celebrar el comienzo de año caía en otras fechas. Si en Roma y en el Mediterráneo el Año Nuevo se celebraba con la primavera, los pueblos del norte preferían el invierno. Al comparar entre ambas latitudes conviene recordar que la diferencia estacional entre el templado sur de Europa y el frio norte marcaba una diferencia grande en la forma de vivir, empezando por el ritmo de trabajo del campo y siguiendo por la caza y el pastoreo. De estas diferencias se desprende una experiencia del ciclo anual muy diferente. Sirva como ejemplo el hecho de que en el norte, incluso después de la adopción general del calendario juliano impuesta por Carlomagno en el siglo VIII, el año siguió dividiéndose principalmente en dos estaciones, la de Skammdegi (los días cortos) y la de Náttleysi (los días sin noche), como se referían a ellas los islandeses. En este contexto, lo común era que el inicio del año coincidiera con las celebraciones de invierno y en particular el Samaín (1 de Noviembre), el inicio de la estación oscura, porque bajo la nieve la tierra se regeneraba y los ancestros volvían a ella en la oscuridad. Y ello debía ser propiciado con las celebraciones y ritos oportunos.
A pesar del cambio formal del año 153 a.C., consolidado después por la reforma juliana, no solo los romanos continuaron con sus celebraciones de primavera sino que en la Roma ya cristiana y, posteriormente, en la Europa medieval (y progresivamente más y más cristiana también), aún hubo reticencias a celebrar el comienzo de año el día primero de un mes dedicado a un dios pagano. Algunos, intentaron sin éxito cambiar los nombres de los meses, como fue el caso de Carlomagno, que propuso una versión juliana con los nombres germánicos, basados principalmente en fenómenos climáticos o en labores del campo. No obstante, los hijos cristianos de los antiguos paganos europeos, en el norte y en el sur, continuaron dando una relevancia fundamental a las cuestiones religiosas a la hora de saludar el comienzo del año y, así, la preferencia general para el año nuevo rara vez era el 1 de Enero. La cristiandad estableció varios criterios que fueron usados por distintos reinos y poblaciones a discreción.
En la era cristiana, establecida el año 532 por Dionisio el Exiguo, el año nuevo podía empezar el 25 de Diciembre, el 25 de Marzo o el Domingo de Resurrección, cuando quiera que coincida en cada año, pues es una fecha variable que depende de la determinación de la Pascua, conforme al calendario lunar judío. En Venecia también podía empezar el 1 de Marzo, siguiendo la tradición romana más antigua, y en las regiones del Imperio Bizantino el comienzo de año se celebraba el 1 de Septiembre. Y por si este desbarajuste fuera poco, también hubo quien lo quiso celebrar el 1 de Enero, como preferían hacer los francos hasta el siglo VIII, bajo los reyes merovingios. Esta fecha, heredera del calendario romano, fue cristianizada como día de la Circuncisión y santificada como comienzo del año cristiano también por los reinos cristianos del norte de la Península Ibérica. En el siglo XIII, sin embargo, en el reino de Navarra se usaba la fecha del Domingo de Resurrección. Con el tiempo, parece que tanto Aragón como Castilla empezaron a usar el día de la Anunciación como el comienzo de año, el 25 de Marzo, fecha anteriormente más conocida como la Encarnación. Sin embargo, sabemos que en 1350, Pedro IV de Aragón prohibió este uso y estableció la fecha de Navidad, el 25 de Diciembre, como año nuevo oficial. Y lo mismo se adoptó en Castilla entre los siglos XIV al XV. Finalmente, y en parte por el éxito de su expansión desde el siglo XIII por Europa, en el siglo XVI el reino de España adoptó el día de la Circuncisión como fecha del inicio del año. Desde entonces, celebramos el año nuevo el día 1 de Enero.
Todas las culturas reconocen unos ciclos u otros. En diferentes lugares del planeta la naturaleza tiene unos ciclos. Los seres humanos tenemos los nuestros y, desde luego el sistema solar tiene los suyos. Quizá la perspectiva de los astrónomos, desde los más antiguos a los más modernos, ha tendido a valorar especialmente los ajustes calendáricos relacionados con la luna, el sol, el zodiaco y efemérides como los eclipses, sin embargo, las celebraciones populares han ido variando con una cierta autonomía respecto a las consideraciones más formales y expertas de astrónomos y sabios. Desde este punto de vista de la cultura popular, la propia actividad de festejar así como la conducta ritual, los mitos y los símbolos que la acompañan presentan también su propio carácter cíclico y una explicación propia sobre el principio y el final de las cosas. La historia de cada pueblo, las creencias religiosas, los eventos políticos y la memoria colectiva proporcionan la textura característica que enriquece la uniformidad astronómica con el creativo repertorio de la diversidad humana.
Mónica Cornejo Valle es profesora de Antropología de las Religiones en la Universidad Complutense de Madrid
Fuente: El País
jueves, 12 de marzo de 2015
Calendario de fiestas de las religiones con más arraigo en España
El cierre de las escuelas públicas de Nueva York en dos fiestas musulmanas el próximo curso ha hecho resurgir el debate sobre el reconocimiento de los festivos de las distintas confesiones. Estas son las festividades de las que cuentan con mayor implantación en el Estado español, recogidas por la Fundación Pluralismo y Convivencia
viernes, 6 de marzo de 2015
¿Están reconocidas las fiestas de otras confesiones religiosas en España?
Los musulmanes pueden pedir a las empresas sus días de fiesta y los alumnos salir antes de clases los viernes para rezar, pero «en la práctica no se cumple»
| Celebración de la 'Fiesta del Sacrificio', la llamada «Aid el Kebir», considerada la "Navidad musulmana" en Huelva |
El Ayuntamiento de Nueva York acaba de decretar que a partir del próximo curso escolar se incluyan dos celebraciones musulmanas en el calendario de días festivos de las escuelas públicas de la ciudad. Una medida que tiene poca tradición en España pese a los acuerdos de cooperación firmados entre el Estado y las confesiones religiosas minoritarias y en los que se reconoce el calendario festivo de las comunidades musulmana, judía y evangélica.
Este convenio establece en el caso de la confesión musulmana que se puede "solicitar la interrupción del trabajo los viernes de cada semana" desde las 13:30 hasta las 16:30 horas en el que la comunidad musulmana celebra el rezo colectivo obligatorio y solemne. Durante el mes de ayuno (Ramadán) pueden pedir la conclusión de la jornada laboral una hora antes de la puesta del sol. El acuerdo, firmado en 1992, condiciona este permiso al "previo acuerdo" entre trabajador y empleador y que las horas dejadas de trabajar deberán ser recuperadas sin compensación alguna.
También señala que las festividades religiosas musulmanas podrán "ser sustituidas", siempre que medie un acuerdo entre las partes, a las establecidas con carácter general por el Estatuto de los Trabajadores, con el mismo carácter de retribuidas y no recuperables.
Los alumnos musulmanes también tienen reconocidos algunos derechos como la posibilidad de que sean dispensados de la asistencia a clase y de la celebración de exámenes, los días viernes durante las horas del rezo obligatorio, es decir desde las 13.30 a las 16:30 horas.
La Administración Pública, por su parte, se compromete a que su convocatorias de exámenes, oposiciones o pruebas selectivas sean fijadas para los musulmanes que lo soliciten, en una fecha alternativa si coinciden con alguna de sus fiestas de carácter religioso.
"La sensibilidad está", comentan a ABC desde la Dirección General de Asuntos Religiosos. Sin embargo, sólo las ciudades de Ceuta y Melilla han fijado como una de sus fiestas locales, la celebración musulmana del Día del Sacrificio, que suele celebrarse 70 días después del fin del ayuno del Ramadán.
La comunidad islámica se queja porque si bien la libertad de culto está bien garantizado en estos acuerdos "en la práctica no se respetan". "En muchas empresas pequeñas no se puede prescindir de un trabajador por más que sea una fiesta con carácter religioso y generalmente la gente no se pide el día porque sabe que la pueden despedir", apunta a ABC Félix Herrero, vicepresidente de la Federación Musulmana de España y para quien la solución al problema pasa porque el calendario de festivos sólo reconozca las fiestas civiles y que cada confesión religiosa pueda acogerse a sus propios festivos. "Es una forma de ser todos iguales ante la ley", apuntó.
Calendario de las fiestas musulmanas
L. D. MADRID
- Al Hiyra o Año Nuevo. Este día se celebra el año nuevo según el calendario islámico. El día 14 de octubre de 2015 se inicia el año 1437 según este calendario. La fecha es variable, ya que sigue el calendario islámico, que es lunar. Consta de doce meses, de los cuales cinco son de 29 días y los demás son de 30 días, lo que significa que cada año tiene 354 días (11-12 días de diferencia respecto del calendario solar, gregoriano). El año nuevo musulmán (Al Hiyra) se celebra el día de la emigración del Profeta Mahoma desde La Meca hacia la ciudad de Yatrib, la actual Medina, en el año 622. El profeta abandona La Meca acompañado de 70 fieles (muhayirun o emigrados) al ser advertido de un complot contra su persona por parte de algunos poderosos jefes tribales de la ciudad.
- Achura. Se celebra el décimo día del mes de muharram, el primero del calendario lunar islámico. Esta festividad es de especial relevancia para la corriente chíi del Islam. Este día conmemoran el día en el que fue asesinado el que consideran el legítimo sucesor de Mahoma, el Imam Husain Ibn Ali, nieto del profeta Mahoma e hijo del cuarto califa, Ali (yerno del profeta). Esta fecha se conmemora con ritos que emulan el sufrimiento de Husain. Por su parte, para los musulmanes que siguen la corriente sunní del Islam, la Ashura es un día de ayuno, en recuerdo del ayuno con el que Moisés agradeció la liberación del pueblo de Israel de manos de los egipcios. La fecha es variable, ya que sigue el calendario islámico, que es lunar.
- Idu Al-Maulid. Se celebra el nacimiento y vida del Profeta Mahoma. El nacimiento del Profeta solo es exaltado por algunas cofradías religiosas pero para los reformistas ni el Corán ni el destino excepcional del Profeta lo convierten en un hombre extraordinario, sino en un simple mortal sobre el cual descendió la revelación divina. En aquellas comunidades en las que se conmemora esta tradición son comunes las reuniones familiares, la celebración de certámenes de recitación del Corán (dikr) y la oferta de regalos a los más pequeños.
- Al Isra Wa Al-Mi'Ray. Se celebra la fecha del Viaje Nocturno y la Ascensión del Profeta.
- Idu Al-Fitr o fiesta del final del ayuno. El Islam celebra dos festividades: el Idu Al-Fitr, o fiesta del final del ayuno, y el Aíd al-Adha, o fiesta del sacrificio. Las fechas de estas fiestas son variables, ya que siguen el calendario islámico, que es lunar. El Idu al-Fitr es la fiesta que celebra el final del Ramadán y, por tanto, del ayuno, e indica el retorno a la normalidad de la vida cotidiana de los fieles. Es también el momento de cumplir con el deber de dar limosna (zakat), uno de los cinco pilares del Islam, bien directamente a personas necesitadas, bien a los responsables de las mezquitas para su posterior reparto. Una vez terminadas las celebraciones religiosas – en este caso el rezo comunal suele realizarse en un recinto abierto y no en la mezquita como es habitual -, la comunidad celebra una comida que marca el fin del Ramadán.
- Idu Al-Adha o fiesta del Sacrificio. El Aíd al-Adha o Fiesta del Sacrificio, es la fiesta mayor del islam (llamada por ello también Aid al-Kabir). Se celebra el décimo día del decimosegundo mes del calendario islámico (Dul Hiyya), coincidiendo con el final de la época de la peregrinación anual, y celebra la misericordia divina que permitió que Abraham salvara la vida de su hijo sacrificando en su lugar un cordero. En su conmemoración, este día las familias musulmanas sacrifican un animal, habitualmente un cordero, y comparten un tercio con los más necesitados y otro tercio con amigos. Tras la oración colectiva en la mezquita, los musulmanes se reúnen en familia para su celebración. Desde el año 2010 la Fiesta del Sacrificio es fiesta local en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Autora del artículo: Laura Danielle
Publicado en: ABC
jueves, 2 de octubre de 2014
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Fiesta del Cordero: Más información, menos riesgo
| Sacrifico de un cordero |
Aid el Adha o fiesta del cordero, unos 70 días después del Ramadán, en la cual todos los musulmanes realizan después del rezo de la mañana el sacrificio de uno o varios corderos para celebrar el sacrificio de Ibrahim, no se puede hacer antes de las 9 h. (aprox.) que es cuando el sol ya ha salido y ha finalizado el rezo en las mezquitas. Es una fiesta importante para los musulmanes. Lo que supone el sacrificio de miles de animales en un solo día.
Partiendo del principio "Saber más para decidir mejor", en este artículo se pretende ofrecer información sobre la Fiesta del Cordero y los problemas que pueden originarse. Es importante que la comunidad musulmana esté al tanto de los riesgos del consumo de carne sin control y que, también, las autoridades ofrezcan soluciones que. a la vez que garanticen el derecho de los musulmanes eviten riesgos para su salud.
Globalmente se puede hablar de dos problemas mayores:
- El sacrifico clandestino: Que es un problema de desconfianza de unos grupos de musulmanes en los mataderos. Uno de los factores de esta desconfianza es que los mataderos no dejan entrar a representantes de las comunidades islámicas para controlar que se cumplan sus exigencias: sacrificar después de la oración, que el personal que sacrifica sea adecuado, que no haya falta de personal en los momentos que se sacrifican un gran número de corderos etc. Dicho problema se puede resolver sensibilizando a la gente del peligro de comer carne no controlada, del control sanitario que se efectúa en los mataderos. Eso a través de las mezquitas u otros medios de información. Por otra parte coordinar entre representantes de comunidades musulmanas y los mataderos, o incluso formar a unos representantes en manipulación higiénica de alimentos para que sean aptos a asistir al sacrificio e incluso participar en ello. Este tipo de sacrificio clandestino, en domicilios particulares, zonas boscosas, establecimientos ganaderos, donde convenientemente la gente pueda hacerlo genera: incomodidad a la comunidad, una producción de residuos descontrolada entre los que hay residuos MER de categoría 1 (Material Especificado de Riesgo) y un consumo de carne sin control sanitario. Ahora bien, los reglamentos europeos (852, 853, y 854/2004) únicamente regulan los sacrificios y la producción de carne que posteriormente entre en un circuito de comercialización/distribución, y deja a la potestad de las autoridades de cada país la decisión de regulación de esta actividad entre particulares, es decir la transacción directa entre el productor y el consumidor final. De esta ausencia de regulación y cooperación se originan molestias a la población, tanto de orden público como medioambiental, sanidad animal y de salud pública. Por lo tanto, las autoridades locales tienen que implicarse en dar una solución a esta situación en sus diferentes municipios.
- Material Especificado de Riesgo (MER): es decir, las partes de las reses que entrañan riesgo de propagar enfermedades tales como las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) "mal de las vacas locas o Scrapie de las ovejas", en caso de que estén enfermas o incubando la enfermedad.
El gobierno español, con la reciente publicación del Real Decreto 100/2003, ha modificado la normativa vigente sobre los tejidos y órganos de los animales considerados materiales especificados de riesgo (MER) que se encuentra recogida en el Real Decreto 1911/2000. Estos cambios suponen una adaptación a la normativa de la Unión Europea. Cabe señalar que la normativa europea exigirá a partir de enero de 2006 otras medidas que puedan afectar a la rutina habitual de esta fiesta a nivel de los mataderos como por ejemplo la obligación de depilar las cabezas de los animales en los mataderos.
En relación a esta fiesta, se puede destacar que el MER en los ovinos es:
En ovinos y caprinos de todas las edades:
- Bazo.
En ovinos y caprinos mayores de 12 meses:
- Cráneo incluidos encéfalo y ojos.
- Amígdalas.
- Médula espinal.
- Bazo.
Entonces, depende de la edad de los animales sacrificados en esta fiesta, estos MER no pueden ser consumidos e incluso tienen que ser eliminados según la normativa vigente. Esta información es de máxima importancia para la gente que por una razón u otra opta por el sacrificio clandestino. Se pide que los servicios veterinarios pongan de su parte y sean más atentos en este día visto que se sacrifica un gran número de animales lo que les supone mucho más trabajo que el habitual.
No hay que olvidar el factor de transporte de animales sacrificados, se aconseja que sea en vehículos frigoríficos y que la distribución sea en las carnicerías de los pueblos.
Posibles soluciones
- Podría solicitarse que todas las personas que deseen realizar el sacrificio se inscriban anticipadamente en un listado municipal o comarcal (se les podría cobrar una tasa por la recogida de subproductos).
- Podrían cederse los mataderos municipales para el sacrificio, o habilitarse zonas acotadas de ámbito comarcal o municipal con unos servicios mínimos y diseño de puntos de sacrificio (bancos o perchas, agua, aparcamiento, contenedores selectivos de subproductos…)
- La policía local podría ayudar a mantener el orden en previsión de altercados (tanto en zonas habilitadas como en mataderos frigoríficos).
- Podría autorizarse excepcionalmente el sacrificio en las instalaciones de cebo donde se recogerán los desperdicios a cargo del ganadero que realiza la operación económica (solo las pieles ya son un beneficio).
- Podría consensuarse con los representantes de la comunidad musulmana una solución razonable.
Todo eso en presencia de servicios veterinarios para asegurar la calidad y la sanidad de este tipo de carne en este día.
Parece que hay diferentes posibilidades que merecen ser estudiadas y que se debería intentar normalizar una situación real que crece anualmente.
La fiesta del sacrificio del cordero en España
También conocida como Pascua musulmana, la Fiesta del Sacrificio se realiza en recuerdo del cordero que Abraham degolló como ofrenda a Dios en lugar de su propio hijo. Desde entonces, el pueblo musulmán mantiene la creencia de que si alguien hace el sacrificio de algún cordero, antes de que la sangre del animal llegue al suelo, Alá estará agradecido y los recompensará. En el Islam, el sacrificio se considera un acto mediante el cual la comunidad acepta los dones que Alá les ha entregado.
En España, según cifras de Webislam, la comunidad musulmana que reside en el país ronda los dos millones de personas (en el caso de la Comunidad de Madrid, aunque es difícil establecer cálculos, la cifra de musulmanes se acerca a las 100.000 personas ), que también se han unido a celebrar esta fiesta durante el fin de semana. Como curiosidad, la festividad coincide con el décimo día de del mes de Dhul Hiyya, el último mes del calendario islámico, que se rige por el calendario lunar, por lo que la Fiesta del Cordero puede variar de un día a otro su celebración en función del cálculo que se haga del comienzo del mes lunar. Por eso, en algunas zonas se ha celebrado el 6 de noviembre (por seguir el calendario de Arabia Saudí) y en otras el día 7 de noviembre (por el calendario marroquí).
En España, esta fiesta religiosa tiene carácter oficial y festivo en dos ciudades españolas, Ceuta y Melilla. Entre 2010 y 2011, ambas ciudades acordaron la celebración de la fiesta para el 7 de noviembre de este año. Sin embargo, en 2012 en Melilla se celebrará el 26 de octubre y en Ceuta el 27.
La jornada, que se realiza en un clima festivo en el que todos deben llevar vestimentas coloridas o nuevas, se estructura en tres partes: oración, sacrificio y celebración familiar. La parte del sacrificio se lleva a cabo cuando la gente vuelve de sus oraciones y se sacrifica un cordero (o cabra) por familia en función de su capacidad económica. Se considera un deber para el pueblo musulmán formar parte de esta fiesta y sacrificar un animal, que después será repartido entre la familia y la gente que no tenga capacidad económica para costearse su propia matanza.
En España, las salas de despiece han detallado que podían llegar a sacrificar entre 350.000 y 400.000 corderos en esa fecha, mientras que en Ceuta y Melilla estaba previsto que el sacrificio alcanzase unos 5.000 y 6.000 corderos respectivamente. Tal y como marca la legislación, el sacrificio debe realizarse en instalaciones adecuadas para ello tales como los mataderos o carpas específicas (como sucede en Ceuta o Melilla) aunque algunos musulmanes de áreas rurales lo realizan fuera de las instalaciones al modo tradicional, según ha recogido Efeagro.
A estos animales se les sacrifica siguiendo las prácticas permitidas en el Islam, también conocidas como halal. Pese a existir diversas formas de sacrificio una de ellas consiste en que el animal repose sobre su lado izquierdo mirando en dirección a La Meca, el matarife pronuncie una oración y proceda al corte de la tráquea, el esófago y las arterias principales de la zona del cuello para que se realice un correcto desangrado del mismo (ha de dejarse intacta la espina dorsal). El cordero debe estar en perfecto estado, no debe estar enfermo, ni cojo, ni tuerto. Además, para que evitar que el sacrificio por el rito Halal se realice a la vez que otras piezas de carne, los mataderos han podido acceder a un calendario especial y evitar confusiones.
En el caso de los musulmanes que se encuentran en La Meca, tras las oraciones ppracticadas por los peregrinos, éstos sacrifican un cordero o pagan a un matarife para que realice el sacrificio en su nombre, y después comparten su carne. Para la comunidad musulmana, es una fiesta de hermanamiento y de perdón, parecida a la fiesta de la Navidad para la comunidad cristiana.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Fiesta del Cordero en la Comunitat Valenciana
Publicado en Levante Emv
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| Momento de oración en una mezquita de Castelló. |
Unos 170.000 musulmanes celebraron ayer en la Comunitat Valenciana la Fiesta del Cordero, la celebración más importante del Islam. En la provincia de Valencia son 70.000 los fieles. Como señalaba el presidente del Consejo Islámico Superior de la Comunitat Valenciana (Ciscova), Said Ratbi, el Eid al Adha (fiesta del sacrificio)es una jornada "con un significado social, un día para estrechar lazos" con la familia y amigos". En las más de cien mezquitas existentes en todo el territorio valenciano el día amaneció con una reunión especial como antesala de la oración. En mucho municipios, además, este encuentro religioso se desplazaba fuera de los templos como es tradición, pero menos de lo deseado por el mal tiempo. Algunos espacios polideportivos también sirvieron de punto de reunión, como sucedió en el Cabanyal, donde acudieron casi un millar de fieles.
Sacrificar o comprar
Después de la oración era el momento de disfrutar de la familia, compartiendo carne de un cordero sacrificado según la tradición islámica. Algunos compran el cordero vivo y lo llevan a mataderos, mientras que otros compran la carne en establecimientos que la distribuyen para esta ocasión. Esta segunda opción es la más habitual. Said Ratbi explicaba que "la carne que se come en la fiesta normalmente se ha comprado porque la del animal sacrificado no está tan buena si la cocinas horas después. Se suele guardar para próximos días y se consumen otras partes cómo el hígado".
El animal debe ser sacrificado de la forma más rápida posible y sin estrés físico ni psicológico. Debe estar aislado y no ver a otros corderos morir. Esta celebración tiene su origen en el pasaje en el que según el Corán (y también la Biblia) Dios pone a prueba al profeta Abraham para que ofrezca en sacrificio a su hijo, orden que este acata. Justo cuando se dispone a acabar con su vida el arcángel Gabriel le detiene y a cambio le entrega un cordero para que celebre el holocausto.
La crisis, señala Ratbi, no ha afectado a la fiesta porque los creyentes siempre quieren contar con dinero para poder celebrar esta fiesta familiar. La tradición también señala que del cordero de cada familia una tercera parte se debe donar a las personas más necesitadas. Algunos como él, entregan dos terceras partes. "En cada barrio uno sabe qué familias están más afectadas por la crisis y se les aporta comida para que disfruten de la jornada", apuntaba.
La fiesta del cordero en Marruecos
Pocos días separan a los musulmanes de su gran fiesta, la del Cordero: ‘Aid Al Adha’ o como se le suele llamar ‘Aid Kbir’ (Fiesta del Cordero). Un acontecimiento especial que se celebra cada año en el décimo día del mes de Dhul Hiyya (el último del calendario lunar islámico) que conmemora el sacrificio de Abraham, que según el Corán, estuvo a punto de sacrificar a su hijo Ismael hasta que Dios le ordenó que sacrificara a un cordero en lugar de a su hijo.
El día empieza en la Mezquita donde acuden los creyentes para oír ‘Jotba’, el discurso del Imam que adelanta la oración matinal y el sacrificio del cordero.
El sacrificio del animal, ya sea un cordero, una oveja o una vaca es un ritual que hay que cumplir para que la carne pueda ser comida. Es lo que se llama halal: lo que está permitido por la religión muslmana. Otro de los rituales es colgar el cordero con la cabeza mirando a La Meca tras degollarlo para que la carne se seque y endurezca o rezar unos versículos del Corán cuando se realiza el sacrificio.
La comida que se organiza esos días cambia según el origen de la comunidad, pero lo común en la comida marroquí en el primer día son los pinchitos de hígado envueltos con ‘grasa de cordero’, el cuscús con cordero y el taijne de tripa de cordero, entre otros.
Precisamente, en esta misma fecha, millones de peregrinos que han acudido a La Meca para cumplir con uno de los preceptos islámicos asisten a los sacrificios conjuntos que se realizan en el lugar histórico de Minan.
La fiesta dura dos días enteros y es habitual también que se ofrezca a los niños vestimentas y zapatos nuevos. En el Islam, el sacrificio de un animal, no es una obligación religiosa para los pobres que no tienen dinero para un gasto que podía alcanzar, como mínimo los 1.000 dírhams, por lo cual antes de esa fecha la gente suele donar y regalar a los pobres un cordero o regalar una cuarta parte del cordero según dicta la religión.
Este año, y según las estadísticas del Ministerio de Agricultura y Marítima, Marruecos dispone de más de 6,9 millones de cabezas para esta ceremonia. Una oferta distribuida entre 4,3 millones de ovejas y 2,6 millones de corderos y caprinos. Un número suficiente para cubrir una demanda estimada en 5,1 millones de cabezas.
Además de su dimensión religiosa, la Fiesta del Cordero ocupa un lugar importante en la economía nacional, especialmente para los agricultores para quienes la venta de los animales representa la fuente principal de ingresos para hacer frente a los gastos de otras actividades agrícolas y así mejorar su situación económica.
Esta celebración viene a ser el equivalente de la Navidad para los cristianos. Las reuniones familiares, las felicitaciones, el sentimiento religioso...
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